Estados Mentales Inconscientes de Adicción y Autoengaño: ¿Cómo Influyen en Nuestra Relación con la Comida?
- Ingrid

- 28 may 2025
- 2 Min. de lectura

Vivimos en una era marcada por presiones y tensiones constantes. La conectividad permanente, la hiperactividad y la obsesión con la imagen y las celebridades han creado un entorno donde la atención está fragmentada y el bienestar personal muchas veces se ve relegado a un segundo plano. Sin embargo, estas presiones internas y externas pueden convertirse en una oportunidad para el autoconocimiento y el crecimiento, si estamos dispuestos a practicar el mindfulness y a mirar hacia adentro.
Adicción, Inconsciencia y Autoengaño: El Triángulo de la Relación con la Comida
Dentro de la condición humana, el autoengaño, la inconsciencia y la adicción son factores que influyen profundamente en nuestra relación con la comida. Los trastornos alimentarios y las patologías asociadas no surgen de la nada; suelen estar impulsados por necesidades emocionales no resueltas y por factores sociales y culturales que, lamentablemente, se han normalizado en nuestra sociedad.
Estas problemáticas se manifiestan como insatisfacción y ansiedad constantes. La búsqueda de una apariencia ideal, alimentada por los medios y la comparación con los demás, genera una desconexión con la autenticidad de nuestro propio cuerpo. Esta insatisfacción puede derivar en patologías de la imagen corporal, especialmente en niños, adolescentes y personas más vulnerables emocionalmente.
El Ciclo del Sufrimiento y la Autoimagen
La distorsión de la autoimagen y los ideales inalcanzables de perfección generan sentimientos de vergüenza, imperfección e indignidad. La lucha interna con la comida se convierte en una fuente de sufrimiento innecesario, provocando culpa, ansiedad y, en muchos casos, depresión.
La epidemia de obesidad, impulsada en parte por el fenómeno del supersizing (porciones cada vez más grandes), es solo una manifestación más de este ciclo. Sin embargo, los estudios demuestran que el tipo de dieta no es el factor determinante para perder peso a largo plazo. La mayoría de las personas que hacen dieta recuperan el peso perdido en un año, lo que indica que el problema no radica en los alimentos, sino en la relación que establecemos con ellos.
Reflexión Final: El Problema No es la Comida, Sino Nuestra Relación con Ella
La comida es solo comida. El verdadero reto está en cómo nos relacionamos con ella y en los estados mentales que acompañan nuestras decisiones alimentarias. Por eso, es fundamental detenernos y preguntarnos: ¿Cómo es mi relación con la comida? ¿Estoy usando la alimentación para llenar vacíos emocionales o como respuesta a las presiones externas?
Te invito a realizar una evaluación profesional de tu relación con la comida. Como nutricionista integrativa, puedo ayudarte a identificar los patrones inconscientes que te alejan del bienestar y a desarrollar estrategias personalizadas para reconectar con tu cuerpo y tu salud desde un lugar de compasión y autoconocimiento.
Recuerda: el primer paso hacia una vida en equilibrio es mirar hacia adentro y pedir ayuda cuando la necesitamos. Si sientes que tu relación con la comida te genera sufrimiento, agenda una consulta y comencemos juntas este camino de transformación.





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